Los diversos tipos de blazei que he conocido
En esta página escribiré sobre los distintos tipos de blazei que yo he conocido.
Desde hace casi diez años me dí cuenta de que al Agaricus blazei Murill, al que improvisé el nombre de Champiñón del Sol y con él se ha quedado, comercialmente lo clasificaban siempre en tres tipos:
Esta clasificación se mantuvo para las distintas producciones de la RP de China y Brasil.
Esta clasificación es errónea y sólo persigue fines comerciales. Serán más caros los más bonitos, pero no los mejores.
Como ya hay referencias dentro de nuestro portal, cuando a través de la iniciativa de la Universidad japonesa de Mié se intenta adaptar durante años el Agaricus blazei Murill - Champiñón del Sol - a un entorno forestal creado al efecto en Okinawa, después de bastantes años, consiguen su variedad comercial, que resulta más grande y vistosa que el original - por entonces denominado comercialmente Agaricus Piedade, pero inferior a todas luces en todos los sentidos. A simple vista era más grande y de menor aroma.
Son esas estirpes las que luego retornan a Brasil y dan lugar a la multiplicidad de estirpes, distintas de las originales, con las que luego se produce en el propio Brasil, no sólo en Sao Paulo - en todo el Estado, sino también en otros muchos Estados, Minas Gerais, Aracazu, Matto Grosso do Sul, do Norte, ... En el propio Brasil se cultiva en infinidad de ocasiones en invernaderos. La publicidad agresiva, la tremenda demanda inicial del mercado japonés, seguida de otros países asiáticos y terminando por todo el mundo hizo de estas producciones una ocasión de rentabilidad económica muy atractiva. Pero desde luego no eran ni mucho menos lo mismo que el original y bueno, que apenas es un porcentaje ínfimo de la producción, y que básicamente se da en sólo unas áreas muy determinadas de Sao Paulo, y en mucha menor medida, quizá en Matto Grosso do Sul y Minas Gerais.
Las primeras producciones comerciales en el sudeste asiático también proceden de esas matrices japonesas, como la mayoría del propio Brasil. Desde allí se exportaron, así mismo, a EE.UU, Europa - los Países Bajos fue el primer Estado europeo que lo produjo comercialmente, luego se produce también en otros, como Chequia o España.
Siendo una seta tropical, fuera de entornos naturales de clima tropical, y de substratos idóneos, sólo se puede cultivar en invernaderos. Y desde luego, a primera vista las setas tampoco son las mismas. Sólo hay que poner una al lado de otra.
Al igual que la luz solar hace más vistoso al propio champiñón común, baños de luz ultravioleta hacen de una apariencia muy blanca y llamativa a el blazei - o Champiñón del Sol -. Es práctica en algunos de esos cultivos de invernadero para embellecerlos comercialmente. Ciertamente, la radiación ultravioleta puede tener efectos profilácticos y bactericidas, y ser buena para el alimento, pero eso habría que estudiarlo y, desde luego, no con producción de invernaderos - la inmensa mayoría de lo que se puede encontrar en el mercado.
Sin embargo, el mejor es un poco más pequeño de lo habitual y el hecho de ser cultivado en clima tropical al aire libre le da una apariencia también muy bonita - cuando no está en semiconserva o deshidratado.
La época de la producción también es fundamental. Hay literatura científica que confío que se subrayará en el portal demostrando cómo son diferentes según la época del año en que se produzca - algo totalmente indistinto si se produce en invernaderos o en fábricas.
La deshidratación, en el caso de las semiconservas, también es fundamental. Recuerdo las primeras muestras comerciales neerlandesas, que estaban prácticamente torradas. Eran como piedras, se veía claramente que eran de origen de matrices japonesas - aunque se compraran en Brasil - y más grandes de lo habitual. Se debe partir longitudinalmente por la mitad. El empaquetado también es fundamental. No puede ganar humedad. Es fácil de distinguir cuando esto ocurre porque aparecen manchitas oscuras - que no necesariamente tienen que ser por la humedad, es cierto - y cuando se doblan y no se parten de modo seco.
Las mejores, parece ser, son un poco más pequeñas de lo que habitualmente se encuentra en el mercado. Su aroma es mucho más intenso, y se diferencia también grandemente en el sabor.
- Clase A - Más grande en tamaño y visualmente más vistoso.
- Clase B - Menos vistoso.
- Clase C - Más pequeño y visualmente el menos vistoso de todos. A veces, con manchas.
Esta clasificación se mantuvo para las distintas producciones de la RP de China y Brasil.
Esta clasificación es errónea y sólo persigue fines comerciales. Serán más caros los más bonitos, pero no los mejores.
Como ya hay referencias dentro de nuestro portal, cuando a través de la iniciativa de la Universidad japonesa de Mié se intenta adaptar durante años el Agaricus blazei Murill - Champiñón del Sol - a un entorno forestal creado al efecto en Okinawa, después de bastantes años, consiguen su variedad comercial, que resulta más grande y vistosa que el original - por entonces denominado comercialmente Agaricus Piedade, pero inferior a todas luces en todos los sentidos. A simple vista era más grande y de menor aroma.
Son esas estirpes las que luego retornan a Brasil y dan lugar a la multiplicidad de estirpes, distintas de las originales, con las que luego se produce en el propio Brasil, no sólo en Sao Paulo - en todo el Estado, sino también en otros muchos Estados, Minas Gerais, Aracazu, Matto Grosso do Sul, do Norte, ... En el propio Brasil se cultiva en infinidad de ocasiones en invernaderos. La publicidad agresiva, la tremenda demanda inicial del mercado japonés, seguida de otros países asiáticos y terminando por todo el mundo hizo de estas producciones una ocasión de rentabilidad económica muy atractiva. Pero desde luego no eran ni mucho menos lo mismo que el original y bueno, que apenas es un porcentaje ínfimo de la producción, y que básicamente se da en sólo unas áreas muy determinadas de Sao Paulo, y en mucha menor medida, quizá en Matto Grosso do Sul y Minas Gerais.
Las primeras producciones comerciales en el sudeste asiático también proceden de esas matrices japonesas, como la mayoría del propio Brasil. Desde allí se exportaron, así mismo, a EE.UU, Europa - los Países Bajos fue el primer Estado europeo que lo produjo comercialmente, luego se produce también en otros, como Chequia o España.
Siendo una seta tropical, fuera de entornos naturales de clima tropical, y de substratos idóneos, sólo se puede cultivar en invernaderos. Y desde luego, a primera vista las setas tampoco son las mismas. Sólo hay que poner una al lado de otra.
Al igual que la luz solar hace más vistoso al propio champiñón común, baños de luz ultravioleta hacen de una apariencia muy blanca y llamativa a el blazei - o Champiñón del Sol -. Es práctica en algunos de esos cultivos de invernadero para embellecerlos comercialmente. Ciertamente, la radiación ultravioleta puede tener efectos profilácticos y bactericidas, y ser buena para el alimento, pero eso habría que estudiarlo y, desde luego, no con producción de invernaderos - la inmensa mayoría de lo que se puede encontrar en el mercado.
Sin embargo, el mejor es un poco más pequeño de lo habitual y el hecho de ser cultivado en clima tropical al aire libre le da una apariencia también muy bonita - cuando no está en semiconserva o deshidratado.
La época de la producción también es fundamental. Hay literatura científica que confío que se subrayará en el portal demostrando cómo son diferentes según la época del año en que se produzca - algo totalmente indistinto si se produce en invernaderos o en fábricas.
La deshidratación, en el caso de las semiconservas, también es fundamental. Recuerdo las primeras muestras comerciales neerlandesas, que estaban prácticamente torradas. Eran como piedras, se veía claramente que eran de origen de matrices japonesas - aunque se compraran en Brasil - y más grandes de lo habitual. Se debe partir longitudinalmente por la mitad. El empaquetado también es fundamental. No puede ganar humedad. Es fácil de distinguir cuando esto ocurre porque aparecen manchitas oscuras - que no necesariamente tienen que ser por la humedad, es cierto - y cuando se doblan y no se parten de modo seco.
Las mejores, parece ser, son un poco más pequeñas de lo que habitualmente se encuentra en el mercado. Su aroma es mucho más intenso, y se diferencia también grandemente en el sabor.
