Mitos y leyendas sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol
Mitos y leyendas sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol. En la mayoría de los casos interesados comercialmente para hacer más atractivo este alimento, sin tener en cuenta la verdadera historia ni las investigaciones científicas ni los tipos diferentes de Agaricus blazei Murill que existen, y cómo muy poco realmente de lo producido mundialmente es con el que se acreditan realmente las investigaciones científicas, ensayos clínicos y observaciones clínicas con las que, por el contrario, se publicitan agresivamente muchos sitios comerciales.
Los mitos y leyendas, comercialmente interesados, sobre este champiñón han proliferado y se han multiplicado con el tiempo. La única idea deducible es que, en lugar de referirse a la verdadera historia, investigaciones científicas o casos sobre el mismo, crear mitos o mantener mitos o leyendas que lo hagan más misterioso y atractivo a los potenciales compradores; cabe destacar de estos sitios comerciales que muy probablemente tampoco hacen referencia a los distintos tipos de Agaricus blazei o champiñón del Sol, sea porque el que comercializan sea de invernadero o simplemente lo comercialicen sin mayor conocimiento que hay que aprovecharse de su nombre, ya que se produjo una gran explosión de curiosidad y demanda, y se limitan a producir lo que más rentable sea.
Uno de los primeros mitos que se mantuvo durante todos los 90 y después del año 2000 es el bulo interesado de que este champiñón era endémico de la región de Piedade, y la Sierra de Piedade, en Sâo Paulo, Brasil, y que los habitantes de esa zona lo consumían habitualmente, siendo más longevos y con una tasa de cáncer mucho menor.
En el sitio comercial de cuestaagaricus se sigue manteniendo esa leyenda interesada: http://www.cuestaagaricus.com.br/cuesta-espa/historia.htm:
El Agaricus blazei fue notado por la primera vez hace aproximadamente 30 años cuando dos pesquisidoresde la Penn State University visitó la ciudad de Piedade, en São Paulo, Brasil y descubrió que los nativos eran muy saludables con proporciones muy bajas de enfermedad y grande longevidad ...
Esta falsedad llegó a trascender incluso a la literatura científica hasta finales de los años noventa y principios de dos mil, cuando se hacían breves introducciones sobre la historia de este champiñón en trabajos científicos - algunos, de alto índice de impacto.
Nadie en todo el Estado de Sâo Paulo, donde en 1965 se redescubrió casualmente por un granjero de origen japonés en su finca "Bel Air", en medio de una producción de Lentinus Edodes, lo conocía ni lo había probado nunca.El Sr. Furumoto, su "redescubridor" lo llamó en japonés Himematsutake, o "Princesa Matsutake", en honor a sus bondades culinarias y alto valor gastronómico, y también empezó a comercializarlo a partir de los años setenta como Agaricus Piedade, hasta que se confirmó que se trataba del Agaricus blazei Murill - en el estado actual de la ciencia el Agaricus blazei Murill o Champiñón del Sol se corresponde con el Agaricus Subrufescens Peck, originario de Florida, EE.UU, el mejor champiñón gastronómico para muchos, adaptado, después de muchas generaciones, a ese entorno de la Sierra de Piedade, donde el resultado es esa maravilla de seta en propiedades terapéuticas y valores fruitivos y nutricionales. El primer consumo de este champiñón fue el mercado japonés.
Escribí estos datos a finales de los años noventa a muchos investigadores de reconocido prestigio, como el Profesor Takashi Mizuno, que terminaron revisando las breves introducciones de sus trabajos en literatura científica donde habían recogido descuidadmente ese bulo al hacer una pequeña historia introductoria de este champiñón.
El siguiente error o bulo significativo es posterior, y se trata de atribuirle origen o estudios por parte de los indios amazónicos. ¡Pero si el Estado de Sâo Paulo está a miles de kilometros de la Amazonia y los nativos de esa selva jamás lo han visto, probado o sabido sobre él! Cuanto más, su verdadero origen, Florida, en Estados Unidos ..!
No importa, lo exótico de atribuirle un origen amazónico vende más a las personas que lo busquen por sus propiedades terapéuticas. Este bulo de dimensiones descomunales lo propaga alguna página comercial brasileña, y lo llega a recoger interesadamente incluso alguna española.
Así, la empresa española Hifas da Terra llega a exponer en su página comercial: http://www.hifasdaterra.com/tienda/index.php?main_page=product_info&cPath=5&products_id=107:
... Este hongo posee propiedades ampliamente conocidas por los indios amazónicos, y hoy son estudiadas por la naturopatía y la biotecnología ...,
además de improvisar métodos de preparación y derivados para hacerlo más atractivo al comprador. Ciertamente, además, producen esta seta tropical en Galicia con métodos ecológicos, y en invernaderos, como la inmensa mayoría. La popularización de esta seta que supuso un desafortunado artículo que se escribió en una revista sobre medicina alternativa, para el que me pidieron datos y prácticamente improvisaron una entrevista, supuso una oportunidad única para venderla sólo por el nombre e improvisar o publicitarla con medias verdades o con bulos, en relación también con los distintos tipos de champiñón del Sol que se comercializan en el mundo, y cómo sólo muy poco es óptimo de verdad. Qué decir entonces de los derivados, y más de estas producciones.
Alguno de los aprovechamientos comerciales que incluso han pasado, por llamativos, a la literatura científica nos los ofrece, por ejemplo, la empresa Cogumelo do Sol, que registró comercialmente ese nombre. Esta empresa, propiedad de un antiguo agente comercial, el Sr. Mario Kimura, llega a pretender que el Agaricus blazei Murill en realidad es otra seta distinta y exclusiva que sólo ellos comercializan, mayormente, en un pandemónium de derivados. Su éxito comercial fue notable, abriendo una cadena de tiendas y publicitándose de modo más que significativo por la televisión y otros medios de masas en Brasil.
Así, en un trabajo de literatura científica sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, Verdades y mitos sobre el Agaricus blazei Murill, se expone, en relación con la empresa Cogumelo do Sol, de D. Mario Kimura:
... Hongos medicinales: ciencia contra beneficio
Otro aspecto negativo creado por puros intereses económicos es el intento de explotar este hongo en exclusividad. A pesar del hecho de que el término Cogumelo do Sol®se hizo popular entre los productores como nombre común del Agaricus blazei Murill, el nombre Cogumelo do Sol®fue registrado como una marca comercial por una compañía de Sao Paulo. Además de apropiarse de un nombre ya en uso, la misma comapñía informó que, basados en un estudio del Dr. Pergler de los Royal Botanics Gardens de Londres, su Cogumelo do Sol®era muy similar alAgaricus sylvaticusShaeffer y que era el resultado de la fusion de varios hongos y un híbrido no encontrado en la naturaleza. Nay una serie de contradicciones en la información relativa al Agaricus blazei Murill presentada por esta compañía. Primero, no hay informes algunos en la literatura científica de un hongo denominadoAgaricus sylvaticusShaeffer, aunque hay un Agaricus silvaticusSchaeffer.
A tenor de la similitud entre estos nombres es casi cierto que el así llamado A. sylvaticusShaefferse identificó con la especie Agaricus silvaticusSchaeffer, ya conocida durante décadas. Alguien, probablemente por error, lo entendió así para cambiar algunas letras, sustituyendo la letra "i" en el nombre científico por "y" y omitiendo la letra "c" en el nombre del autor. El hongo Agaricus silvaticus se describe en la literatura científica como nativo de regiones templadas, al contrario de lo que se conoce del hongo encontrado en la región de Piedade, en Sao Paulo, que se envió a Japón para su identificación, este hongo se cría bien a temperaturas de alrededor de 25ºC. Algunas muestras del hongo de Piedade fueron enviadas desde Japón al Dr. Heinemann en Bélgica, quien lo identificó como Agaricus blazei Murill, miesntras el Instituto de Biología de Sao Paulo envió otras muestras al Dr. Pegler quien Fellipe Jr (1999) erróneamente informó que habían identificado como Agaricus sylvaticusShaeffer. Parece que las muestras fueron identificadas como de diferentes especies y que el Dr. Pergler probablemente no lo consideró como una nueva especie sino que era similar al Agaricus silvaticusSchaeffer.
Los pocos trabajos científicos sobre el Cogumelo do Sol®, citándolo como el Royal Sun Agaricus®, se refieren como una variante natural del Agaricus blazei Murill, pero si eso fuera cierto, entonces el royal Agaricus no podría haber sido considerado nunca como una nueva especie, sino sólo como una de las numerosas estirpes miceliales del Agaricus blazei Murill. Hasta donde conocemos, no se ha publicado un solo artículo en literatura científica sobre propiedades antitumorales, u otras clases de actividades terapéuticas, del Agaricus Silvaticus, aunque algunos sitios de Internet lo mencionan como una especie venenosa capaz de producir síntomas como los de la gripe.
La afirmación que el Cogumelo do Sol® fue un resultado de la fusión de varios hongos no tiene ninguna base científica, porque la fusión de los hongos para producir nuevas especies no se producen fácilmente. Si esto hubiera ocurrido de hecho, debería haber una descripción detallada de la metodología, preferiblemente publicada en literatura científica, y el hecho de que no hay base para la fusión de estirpes miceliales eleva las dudas sobre la consistencia de mucha de la información publicada sobre este Cogumelo do Sol, que podría no ser cierta necesariamente.
A lo publicado anteriormente cabe añadir mi experiencia personal. Cuando conseguí el reconocimiento de la legalización del Agaricus blazei Murill en su puesta en el mercado, y mientras ejercía la actividad de importación, fui invitado por la empresa Cogumelo do Sol a Brasil, ciertamente, tratándonos a cuerpo de rey, pero insistiendo en que se trataba de una especie exclusiva y nueva; sólo con interés en que les comprara la pléyade de derivados que comercializan, no la seta en sí, a la que el Sr. Kimura se negaba sistemáticamente a denominar Agaricus blazei Murill, sino la suya exclusiva, que en su leyenda con la que se publicita dice haber descubierto él ... Por la seta en sí, me pedía más dinero al por mayor del precio ya oneroso con que yo la ponía en el mercado al por menor. Eso sí, expuesta como condición fundamental que en el etiquetado figurara Agaricus blazei Murill, y creyendo que las ventas saldrían adelante, no puso mayor reparo.
De hecho, yo ya había importado y conocido productores que le vendían Agaricus blazei Murill a la empresa Cogumelo do Sol, del Sr. Kimura, para que lo revendiera como ese Cogumelo do Sol®que suponía exclusivo ...
El
caballero que hizo de intermediario para ese viaje, que siempre nos
trató a cuerpo de rey, hay que reconocerlo, era también un actor en los
spots publicitarios de televisión de esa empresa Cogumelo do Sol,
afirmando bondades terapéuticas de sus derivados, de sus pastillas, que
en la historia que contaba no podían ser ciertas tampoco. De hecho, la
Administración competente del Estado de Sao Paulo terminó tomando
cartas en el asunto, para que cesara ese tiempo de publicidad
antiética.
