Errores o incluso moralmente fraudes
Errores o incluso moralmente fraudes, para muchos, en relación con el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, sobre todo en el aspecto comercial o por intereses económicos.
Los errores sobre esta maravilla de la naturaleza, como se ha expuesto en el resto de páginas de este sitio, son muchos, comenzando por atribuir unas propiedades a unas producciones que no se corresponden con las de los trabajos científicos que las demuestran, o casos humanos que se han acreditado; maximizar la rentabilidad, además, con un pandemónium de derivados mucho más rentables, a los que también se les atribuyen falsamente esas propiedades. Los errores sobre su verdadera historia; pretender comercialmente la exclusividad del mejor del mundo, llegando a convertirlo en otra especie exclusiva y propia, ...
Cuando estos irregularidades o errores se llevan a cabo por desconocimiento, deben ser corregidos inmediatamente, porque si no, moralmente, para muchos podría constituir un fraude a sus expectativas, en relación a cómo se promocionan agresivamente.
Pero hay muchas más irregularidades, errores o fraudes dignos de ser someramente enumerados, de entre los que he conocido o padecido personalmente, o de los que me han informado personas con el máximo crédito. En la inmensa mayoría de los casos se trataría del aprovechamiento económico, y en muchos, sin evidenciar escrúpulos, según mi criterio y el de muchos. Podríamos, por tanto, realizar una lista no extensiva de la mayoría de ellos:
1.- Atribuir unas propiedades a unas producciones que no se corresponden con las producciones específicas, teniendo en cuenta el substrato, el clima, la época del año, la estirpe micelial, modo de producción, de conservación, envase ... que son las que dan lugar a las investigaciones, ensayos clínicos, observaciones clínicas y casos que se publican. Lamentablemente, la inmensa mayoría de la producción mundial.
2.- Con independencia del tipo de seta utilizado, atribuir esas mismas propiedades a los muy rentables derivados. ¿Cómo se fabrican esas cápsulas, comprimidos, extractos, ... cómo se fijan? A la luz de la literatura científica publicada, en el estado actual de la ciencia, no acreditarían prácticamente nada. Entre ellos nos encontramos:
a) Cápsulas que sólo contienen el polvo de la seta. Ni tienen valor fruitivo ni apenas nutricional; ¿y qué propiedades van a evidenciar - en abstracción del tipo de seta utilizado - si para extraer esas actividades hay que someter a la seta a una serie de procesos?
b)
Extractos que en la mayoría de los casos sólo son la maceración en agua
de este champiñón durante un cierto tiempo, fijado posteriormente
etílicamente. Lo único que se consigue, si la seta es buena, es un
caldo muy rico en vitaminas, pero nada más. Nada que ver con las
investigaciones científicas y principios activos con los que se
promocionan agresivamente. Existe cierto valor nutritivo, ninguno
fruitivo, y las propiedades no se pueden corresponder con las descritas
por la literatura científica o con los casos humanos que se puedan
acreditar. Y ello, contando con que el tipo de seta sea bueno, o acaso
acredite algo.
c) Hidrolizar y convertir esos extractos en comprimidos, cápsulas o pastillas. Nos encontramos en el mismo caso o peor que el anterior.
d) Mezclar esos extractos hidrolizados con los de otros productos o alimentos. Además de los problemas o errores antes descritos, y aún suponiendo que evidenciaran alguna propiedad, ¿se ha comprobado que no se antagonicen? Dos cosas que funcionen muy bien por separado, se pueden antagonizar, por ejemplo, por la competencia en acaparar recursos metabólicos. Utilizar sólo la fama o nombre de alimentos o productos para venderlos mezclados en derivados, atendiendo a la publicidad agresiva con la que se promocionan, podría llegar a ser muy irresponsable en algunos casos hipotéticos. Reiterando, además, que eso en la abstracción de que se trataran de alimentos o productos óptimos, lo que tampoco ocurre en la mayoría de los casos.
e) Extrapolar algunos principios activos por separado a presuntas propiedades. Por ejemplo, el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol fue el ser vivo que se describió que contenía mayor cantidad de betaglucanos altamente ramificados en 1-6-D. Es cierto que hace poco se han descubierto los receptores de esos betaglucanos 1-6-D, y que en el estado actual de la ciencia se sabe que jugarán un rol muy importante en la modulación del sistema inmunitario o en la lucha contra la diabetes. Pero, al igual que el licopeno sintetizado no acredita lo mismo que el tomate que lo contiene, si se lee detenidamente la literatura científica sobre este champiñón, se observa que uno de sus muchos principios activos, esos betaglucanos 1-6-D, como realmente actúan de modo significativo y maravilloso es formando complejos con péptidos o proteínas. En palabras de un eminente Profesor de la Universidad de Granada, es como si se tratara de una estrella tridimensional - la proteína o el péptido - acariciado suavemente por una película de azúcar, el polisacárido, el betaglucano 1-6-D, que viaja por el torrente sanguíneo impartiendo lenguaje bioquímico a distancia ... La maravilla es la seta en sí, cuando es buena o acredita algo, en base a su estirpe micelial, compost, substrato, época de producción, clima, emplazamiento de la producción ... Hay que ser serios a la hora de extrapolar como publicidad agresiva algunos de sus componentes.
f) Obviar que,
para muchos, el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol o Almond
Portobello o Portobelo de Almendra posiblemente se trata del mejor
champiñón gastronómico del mundo, en valores fruitivos y también
nutricionales - si es bueno -, y como algunos otros, adquiere su mayor
valor fruitivo en semiconserva por deshidratación y cuanto más tiempo
pase en ese estado; parece como si este hecho minusvalorara la
publicidad agresiva sobre sus propiedades terapéuticas. En el estado
actual de la ciencia, es muy probable que se trate de una variedad del Agaricus Subrufescens Peck.
g) Al ser fuente de vitaminas y minerales tasados por la legislación comunitaria (de la Unión Europea) como ingredientes para complementos alimenticios, y habiéndose descrito hace poco efectivamente métodos rentables de extracción de los mismos, podría ser - y lo es - una fuente de ingredientes para complementos alimenticios rentable, pero no es así como se publicitan agresivamente los complementos alimenticios basados en esta seta, ni siguen esos procesos de extracción de ingredientes para otros complementos alimenticios.
3.- En el desconocimiento general por parte de muchas de las personas que lo adquieren de este champiñón, se llegaron a dar casos de mezclar champiñón común, o Agaricus Bisporus, con el mismo.
4.- La importación del polvo de champiñones, o setas del género Agaricus, es una actividad normalizada. Este champiñón también se comercializa en polvo - deshidratado y en polvo. Ahora bien, algunas empresas - el conocimiento que he tenido ha sido que empresas brasileñas - lo único que hacían era aprovechar el polvo de la seta que se produce por la fricción de los champiñones recién deshidratados. Es un modo de optimizar al máximo la rentabilidad de la producción. Ahora bien, no se trata de polvo de toda la seta, sino en gran parte sólo de su superficie. Del mismo modo, en otros países también se detectó como se mezclaba este polvo con el del champiñón común, o Agaricus Bisporus.
5.- Observé empresas que ofrecían este champiñón o derivados desde otros países. En tiempo inicié un borrador de información participativo sobre este champiñón, http://abm.objectis.net (que ahora ha vuelto a ser publicado en una nueva versión renacida, merced a la gentileza de objectis.net al conceder de nuevo ese subdominio que se perdió). Y observé como alguna empresa de otros países remitía pedidos, previo pago, a terceros Estados, donde se reiteraban los rechazos en las Aduanas, al considerarse preceptiva una autorización de importación para esa actividad. Si esos hechos les eran necesariamente conocidos, ¿cómo no advertían a los compradores individuales, a los clientes o usuarios finales? Cabe pensar que porque ya habían cobrado por anticipado.
6.- Cuando se conoce el
Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol óptimo, en muchos micólogos,
consumidores, productores, investigadores científicos y gastrónomos
despierta pasiones, por sus singularidades. Si hasta ahora se han
enumerado algunas irregularidades o errores sobre los clientes finales
- que mantenidos intencionadamente se podrían considerar moralmente
como fraudes - , en relación con los importadores o distribuidores
también he conocido algunos. Como, por ejemplo, atribuirse un
conocimiento elevado sobre este champiñón, atribuirse ser expertos o
trabajar con expertos que producen el mejor del mundo, y remitir
muestras que evidencian que lo único que han intentado es vender
cualquier cosa, que oficialmente sí es ese champiñón, pero sin calidad
alguna, producciones de bajo coste, en la creencia de que nadie se
daría cuenta. Cuando se opte por ejercer una actividad empresarial
donde se contemple este champiñón, y se pretenda ser serio, hay que tener mucho cuidado con los productores y exportadores, se deben alcanzar relaciones de confianza recíprocas.
7.- Con el fin de ofrecer la máxima seriedad y calidad a mis futuros clientes, el 6 de agosto de 2002 solicité una industria alimentaria de importación que sólo contemplaba la semiconserva por deshidratación de este champiñón. Tuve que soportar todas las irregularidades concebibles, pese a que estaba puesto de hecho como alimento en el mercado de la Unión Europea, hasta que más de veintiséis meses más tarde se me concedió esa industria alimentaria en España y para la Unión Europea, el 28 de octubre de 2004. A comienzos de 2003, un, cuando menos y en algunos sentidos, desafortunado artículo en una revista muy leída, básicamente sobre medicinas alternativas, hizo muy popular a este champiñón. Mientras yo luchaba por su reconocimiento administrativo, otras empresas lo empezaron a comercializar mientras tanto en forma de los derivados con los que somos tan críticos a lo largo de estas páginas - esa publicación les había mostrado una fuente de ingresos suculenta añadida. Entre esas compañías observé alguna empresa con un registro de retirada de productos del mercado por parte de la Administración sanitaria española ciertamente llamativa, pero que con estos derivados tuvieron suerte. De nuevo, el beneficio vencía a la ciencia, en mi opinión, a la ética también, así como a la normativa administrativa.
8.- El 10 de febrero de 2006 fueron retenidas unas importaciones de la semiconserva de este champiñón, al amparo de la autorización que tanto me costó conseguir. Durante el siguiente año y medio, hasta el 25 de septiembre de 2007, la Administración sanitaria española, obviando los antecendentes de la concesión de la industria que me fue autorizada y las gravísimas irregularidades que se evidenciaban, dictó una Instrucción general por la que no se podía poner en el mercado, invocando normativa comunitaria. Tras miles de folios y la generosa intervención de hasta cinco Estados miembros de la Unión, tras recibir una llamada telefónica de la máxima Autoridad en la materia de la Comisión Europea, al haberme forzado a solicitar la puesta en el mercado de la Unión de esa semiconserva - soberbio contenido imposible, puesto que ya lo estaba de hecho - esas restricciones se levantaron, y ahora puedo volver a ejercer la actividad. Pero durante ese periodo de tiempo, la producción, importación desde Estados de la Unión y comercialización de hecho de derivados y de este champiñón se disparó en España, con incluso promoción en medios de comunicación a nivel nacional.
9.- En relación con el punto anterior, y con la confianza o fiabilidad que deben merecer para los importadores los productores y exportadores, uno de los argumentos fundamentales por los que no se declaró nula de pleno derecho la retención y rechazo de mis importaciones en 2006 fue que el interesado de carga era el representante del exportador, y el representante del exportador nunca me comunicó ni la notificación de rechazo, que indicaba un periodo de tiempo para presentar un recurso que ni siquiera agotaba la vía administrativa, y que estaba ganado de antemano, con la documentación obrante, como se demostró posteriormente, ni me avisó ni consultó sobre su destrucción. Por razones que no vienen al caso, cedí en tiempo la mitad de la actividad a un tercero; las consecuencias fueron perder durante ese tiempo los productores de toda confianza y mayor calidad; recibir una oferta a cambio por parte de la empresa Cogumelo do Sol, a un precio al por mayor superior al que yo ponía al por menor en la Unión Europea; abortar la producción propia, en la que estaba dispuesto a invertir; señalar otra empresa productora que merecía, a priori, confianza y aparentaba seriedad; impedirme la comunicación directa con ellos, ... y no haber visto ni siquiera la factura original de esas importaciones, ni las notificaciones de rechazo ni las preguntas de destrucción o vuelta a origen ... Había cedido la mitad de todo por nada y para perderlo todo ... La confianza en el exportador, en sus representantes y en el productor, reiteramos, es fundamental cuando se quiere ejercer la importación de este champiñón exclusivo - cuando es óptimo. Y se deben articular mecanismos que eviten lo que me pasó a mí. En Brasil, entre muchas empresas que sólo veían o ven el beneficio, se tenía la creencia que este champiñón, merced a la publicidad agresiva - por ejemplo, la que utilizaba la empresa Cogumelo do Sol en sus derivados, se vendía a 500 o incluso a 1000 Euros. En octubre de 2007 me lo volvieron a ofrecer a 500 dólares de EE.UU el kilo ... Otra vez el beneficio intentaba vencer a la ciencia y a la ética para con los consumidores, según mi criterio y el de muchos. Tardé casi un año en volver a encontrar un suministro de calidad, aunque me fuera muy fácil encontrar un champiñón del Sol o Agaricus blazei Murill de mala calidad y mucho más barato.
10.- Algunas empresas como agaricus.net, con representante en España, Phytovit, S.L, no sólo ejercían mientras la Administración sanitaria española dictaba la Instrucción por la que no podía yo importar, después de haber sido el que instó la confirmación a nivel comunitario de que se podía importar y conseguir la autorización, sino que copiaban directamente mis páginas sin ética alguna. Así, en http://agaricus.net/spain/historia.html cortaban y pegaban del antiguo contenido del portal http://abm.objectis.net, ahora renacido; parece ser que sin saber tampoco lo que cortaban y pegaban, sin escrúpulo aparente, y se intuye que lo siguen haciendo cuando se publica un nuevo artículo en el mismo, lo vuelven a hacer. No importa las veces en que me puse en contacto con agaricus.net para que dejaran de plagiarme, reprodujeran toda la información y no sólo parte de lo que plagiaban, y dieran el crédito de donde lo copiaron o copian, puesto que ese portal, http://abm.objectis.net, era y es partipativo, y todo lo que en el mismo se publica por parte de miembros está sujeto a la GNU Free Documentation License - Licencia de Documentación Libre GNU. Pueden copiar lo que sea, siempre que sea íntegro, sin desvirtuarlo, y exponiendo quiénes son los autores. Por otra parte, lo expuesto sobre distintos tipos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol también en estas páginas también podría ser válido para sus derivados y para su champiñón.
